RUSIA PROHÍBE FUMAR EN LOS BALCONES

Fuente: www.elperiodico.com. Marc Marginedas.

 

La medida del Gobierno ruso, que se aplicará a partir de octubre, veta el empleo
de cualquier forma de fuego en terrazas y palcos.

La nueva normativa antiincendios tendrá un gran impacto en un país de clima frío,
viviendas pequeñas y altos bloques de apartamentos.

En Rusia, un acto tan tan banal como salir al balcón a apurar un pitillo puede costarle a uno
muy caro a partir del próximo 1 de octubre. El Ministerio para las Situaciones de
Emergencia acaba de hacer pública una nueva normativa antiincendio que incluye la
prohibición de emplear cualquier forma de fuego en las terrazas y palcos. Inicialmente se
pensó que la medida afectaba solo a barbacoas o candelabros, aunque luego se especificó,
ante la estupefacción de muchos, que también incluía a los cigarrillos y las cerillas.
El Kremlin se ha apresurado a dar sus bendiciones a la decisión gubernamental. «El
Kremlin aprueba todas las medidas que ayudan a salvar las vidas de las personas; sabemos
cuándos incendios se declaran, muchos de ellos con consecuencias trágicas, que causan
indignación popular», ha subrayado a TASS el portavoz presidencial, Dmitri Peskov. Sin
embargo, pocos días después, al comprobar la airada reacción ciudadana que estaban
generando las nuevas reglas, el propio ministerio ha querido salir a la palestra
para puntualizar que las sanciones solo se aplicarían en caso de que el cigarrillo en cuestión
originara daños o destrozos.
Lo cierto es que para muchos ciudadanos, el remedio gubernamental contra los fuegos
caseros es peor que la propia enfermedad, a juzgar por los escasos parabienes que éste ha
generado, en particular entre la numerosa población fumadora de Rusia, un 60% de los
varones y un 22% de las mujeres. según las estadísticas. Con temperaturas muy por debajo
del punto de congelación durante varios meses en invierno en una parte importante del país,
normalmente los rusos intentan limitar al máximo los periodos en que se las viviendas se
exponen al aire frío del exterior para ventilarlas. En algunos casos, incluso se llega a sellar
los marcos de las ventanas con silicona, dejando solo una pequeña claraboya superior
para airear la estancia.


Elevados bloques de apartamentos
Además, la mayoría de los barrios de las grandes ciudades rusas están formados
por elevados bloques de apartamentos, muchos de ellos de unas pocas decenas de metros
cuadrados. Seguir a rajatabla la regulación obligaría a muchos adictos a la nicotina a
bajar decenas de pisos, en concreto hasta el portal, en cada ocasión en que

tragedia «deberán asumir su responsabilidad», advierte el Ministerio.
Las reacciones ciudadanas han oscilado entre la jocosidad y la sorpresa. «Lo han prohibido
en todos los lugares que han podido; ahora se acuerdan que se olvidaron de los balcones», ha
comentado con ciertas dosis de humor Andréi Loskutov, presidente del Movimiento de
Defensa de los Derechos de los Fumadores de Todas las Rusias. Loskutov considera que
el tabaquismo o el alcoholismo siguen estando tan presentes en la vida cotidiana de los
rusos debido al deterioro de las condiciones de vida. «La gente no muere del tabaco; muere
de la vida; si la vida es mala, la gente continuará fumando, bebiendo o haciendo cualquier
otra cosa», ha comentado.

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